¿Qué es el IMC y cómo se calcula?
El Índice de Masa Corporal (IMC) es una herramienta de detección ampliamente utilizada que estima la grasa corporal a partir de la altura y el peso. Desarrollada en el siglo XIX por el matemático belga Adolphe Quetelet y adoptada posteriormente por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el IMC ofrece una estimación numérica rápida que se correlaciona con los riesgos para la salud en grandes poblaciones. La fórmula divide el peso en kilogramos por el cuadrado de la altura en metros (kg/m²), lo que la hace sencilla de calcular y comparar entre diferentes tallas corporales.
La OMS define cuatro categorías estándar de IMC para adultos de 18 años en adelante: Bajo peso (menos de 18.5), que puede indicar desnutrición u otras condiciones de salud subyacentes; Peso normal (18.5–24.9), asociado con los menores riesgos generales para la salud; Sobrepeso (25–29.9), que incrementa el riesgo de condiciones como diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedades cardiovasculares; y Obesidad (30 o más), subdividida a su vez en Clase I (30–34.9), Clase II (35–39.9) y Clase III (40+) para una evaluación clínica de riesgo más precisa.
Aunque el IMC es una herramienta de detección práctica, tiene limitaciones reconocidas. No distingue entre músculo y grasa: un atleta con alta masa muscular puede clasificarse con sobrepeso a pesar de tener muy poca grasa corporal. Tampoco tiene en cuenta los cambios en la composición corporal relacionados con la edad, las diferencias entre sexos en la distribución de grasa ni la variación étnica en los umbrales de riesgo. Las investigaciones muestran que las personas de ascendencia asiática pueden enfrentar mayores riesgos metabólicos con valores de IMC más bajos. El IMC debe ser uno de varios indicadores, y siempre se debe consultar a un profesional de la salud calificado para una evaluación integral.